viernes, 13 de mayo de 2011

De Campeón a Triunfador


Palabras sinónimas por lo que en un principio, hablar de una u otra, debería dar exactamente lo mismo. Podría ser “vencedor” también, pero ya eligieron por mi hace muchos años ser campeón y ahora, yo, con un poco de palabra (la cabeza por lo visto no se me arregla), elijo o me he decantado por triunfador. No voy a matizar que es cada cosa, de donde provienen los nombres, quiero limitarme a expresar el resultado final de esa transición, el clímax vivido de esa nueva, extraña, difícil y diferente decisión que tomé el 29 de Abril de 2011.

De Campeón lo tenía todo y no tenía nada -me quedo con esto último-. De Triunfador no he tenido nada y puedo tenerlo todo. Para ser sinónimos, empiezo a ver como se distancian (bastante) sus mundos, como los dos polos sur de un imán, que nunca dejarán de repelerse. No es lo mismo gritar Campeón que Triunfador, no puedo sentir nada de lo nuevo, aunque de lo viejo, cada vez, siento menos (aunque duela). Que grande ha sido uno, podría serlo más, pero no basta con ser Campeón. Y el otro, que grande es el otro, que grande puede ser y que grande será. Es que empiezo a pensar si no son antónimas estas dos palabras, porque no encuentro ahora similitud alguna. Mira que empiezan las dudas después de varios días donde mis venas, corazón y cabeza han bebido, saltado, cantado y viajado en otro buque, después de treinta años sin cambiar de embarcación.

De Campeón a Triunfador hay más que una simple contrariedad, hay mucho más, dentro de estas dos palabras que aparte de ser vencedoras o querer serlo, luchan por muchas otras metas recorriendo caminos totalmente opuestos. Podrían partir de una polisemia, son sinónimas y creo que terminarán (como he dicho antes) siendo antónimas.

No hay razones en este mundo para explicar a veces, algunos movimientos, actos y decisiones. Pero también hay segundos en la vida en los que debes decidir si para allá o para acá, como cuando llegas a través de un pasillo a dos puertas exactamente iguales (sinónimo) y no sabes por cual decantarse (comienza la polisemia) y te decides finalmente por la de la izquierda (por ejemplo) y cuando entras, ves la antonimia.

Fue el último día, a última hora, no había más segundos de cuello, margen o incertidumbre. O Triunfador o nada, porque Campeón, podría haberlo sido, pero no me apetecía seguir intentando ganar con esa tripulación (no todos luchan por lo mismo ni de la misma forma). Quería ser ganador, quería vivir también esta vida que he elegido, que me está tocando afrontar, quería probar y ver como me resultaría todo en este nuevo viaje, en esta nueva homonimia festera. Y siempre, seguir siendo yo por encima de todo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¿no está la opción me encanta?
Porque en este caso marcaría esta...

Me hiciste llorar, llorar de verdad y no lo hice más porque estaba en el trabajo ante la clientela.

Siempre será ella, y nunca chillaré con sentiemiento otra que no sea Campeón, podré irme o no, pero siempre será ella Campeón, porque es lo que llevo dentro del corazón unos 23 años casi 24 para el caso, y más grande que Campeón para mi no hay nada...

Sólo sé que sufriré algún día el no querer volver, cuando diga adiós...

davidgore dijo...

Sería ir de sobrado y fantoche decir que siento ese nombre más que nadie la ha sentido jamás. Que he luchado por ella como si fuera algo de mi ser, que llorado por ella y que me he mosqueado por ella y con ella.

La gente cambia, ves cosas y cambias. Todo marcha hacia adelante y nosotros, no podemos quedarnos atrás. Entré al hoyo con ella, fui a por el tercer premio con ella y no era de ella, sino de otra.

Toda la gente se asusta, le dan bajones de tensión, incluso, cuando me ven con otra camiseta. No me hacen y yo tampoco, a otro sitio, pero hay que ser fuertes, realistas y mirar para adelante.

Gracias, muchas gracias por tus palabras y me alegro muchísimo que te encante.

Saludos.

Francisco dijo...

"De Campeón a Triunfador". Precioso relato de una carrera de emociones íntmas, disimuladas, es un decir, en un paisaje lingüístico. ¿Lo entendrán fuera de tu pueblo? Hasta pueden pensar que haces solo un juego de palabas.

kuro... dijo...

Hola Francisco, bienvenido al blog. Es difícil que se entienda fuera de mi pueblo, pero por eso y a la vez (los dos nombre me dan la posibilidad), he jugado para que cualquier otro, pudiera entenderlo un poco, sin que pueda llegar a senitr o la necesidad de sentir lo mismo, está claro.

Gracias, de verdad. Saludos.

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