domingo, 28 de agosto de 2011

Habemus Papam


 Os escribe un superviviente de la descomunal y muy cuestionable visita del Papa, y por qué no, vetada visita si los laicos hubieran querido. Pero claro, eso supone poner muchas mejillas y sólo hay dos, igual, los creyentes que son tan bondadosos…

Como os decía, me encuentro en el rincón más oscuro de mi hogar, abastecido únicamente con una blackberry, un trocito de pan y un poco de vino, Amén. Decidí esconderme el 16 de Agosto, momento en el que Ratzinger aterrizó en Barajas (supongo), porque me extraña que no le hayan hecho una pista de aterrizaje en plena castellana. Pensé y dije, que lo mejor sería aislarse de toda posible información, bien por televisión (que sigo de estreno), como por radio o Internet. Me propuse alejarme de la civilización, especialmente, de la brutal marea de creyentes que saldrían locos manifestándose a través de estos medios. Deseando escuchar a un “Señor”.

Yo mismo, y por culpa de mi obsesión, me lleno de ideas para poder desde una buena cimentación, construir una envidiable narración. Eso es lo que se debe de hacer, lo que se consigue está por ver. El amor por el cine, la música, el arte, la literatura y unas cuantas cosas más, hacen que me desborde a la hora de escribir. ¿Cojo esto? ¿Tomo este camino? ¿Enlazo por aquí para luego ir por allí? ¿Pero de qué quiero escribir exactamente para hoy?

Corren como aguas desbordadas por mi mente, millones de cosas sugerentes, pero aquí escondido (que se vaya Benedicto ya, que estoy plegado como un erizo y veremos a ver como erijo) en lo más oscuro de mi piso, donde sólo me llegan mensajes con recomendaciones de cine para Benedicto XVI: Diálogos de carmelitas, Philippe Agostini, 1960; Yo confieso, Alfred Hitchcok, 1953; Palabra y utopía, Manoel de Oliveira, 2000; Ordet, Carl Theodor Dreyer, 1955. En todas ellas podemos ver el cine hecho Cristianismo. O como en el El Mesías, Roberto Rossellini , 1975 u otras donde Jesús es protagonista principal, desde las más ortodoxas: Jesús de Nazareth, Zeffirelli, 1977; hasta las más polémicas: La última tentación de Cristo, Martin Scorsese, 1988; pasando por las más físicas: La pasión de Cristo, Mel Gibson, 2004 o las más espirituales: El evangelio según San Mateo, Pier Paolo Pasolini, 1964; y hasta... ¡un musical! Jesucristo Superstar, Norman Jewison, 1973. Solamente puedo almacenar en mi disco duro, lo que será de España después las JMJ. Nada más, no me llega otra vida del exterior. Lo que sé, es por intuición y devoción.

Me puedo imaginar el gran fin de semana que pasarán cientos y miles de jóvenes en la capital madrileña. Visualizo instantáneas en un gran reciento al aire libre. Como si se tratara de un nuevo Woodstock, donde la música, droga y el sexo (pero cánticos de plegarias, drogas blandas como beber agua de Lourdes y sexo sin condón, en todo caso), camparán a sus anchas.
Me vienena a la mente, jóvenes asfixiados de calor esperando las imprescindibles rociadas de agua debido a las altas temperaturas que tiene que hacer en dicho recinto. Locos por escuchar su mensaje y ver posteriormente su vigilia.

Debe de ser indignante lo que los laicos o simplemente, ciudadanos de a pie, que no pertenezcan ni a un bando, ni a otro, deban de aguantar. Viendo como sus lugares de paseo los fines de semanas son cortados. Creo que se preguntarán, es lo que hago yo, que habiendo o teniendo sus iglesias, por qué cortar una ciudad y utilizar sus vías o parques públicos para jornadas de cristiandad, hostias y prosperidad.

Y por supuesto y debido a su fuerte llamarada, me salpican ideas (mejo no pensarlo) de cuando en los noventa hubo movimientos en Escandinavia llamados “Inner Circle”. Movimientos que no sólo se mostraron en prensa de todo tipo, por su inusual violencia, sino porque estuvieron respaldados por una ideología que los justificaba. Estos hechos violentos incluían: varias profanaciones a cementerios, amenazas de muerte a sacerdotes, dos asesinatos, un suicidio, y la quema de varias iglesias monumentales e históricas.

Trasladar esto a Madrid este mismo fin de semana sería de cine. Bueno, veo a los creyentes y a todo ser humano pagando nuevas obras en el Vaticano. Como en cualquier otro sitio de este mundo tan cristiano.

Me ha costado enderezarme, incluso la vista se me había hecho a la oscuridad. He adelgazado, a la barba, como a Jesucristo, le hace falta un repaso. El pelo, sin diadema de espinas, está grasiento. Aguantaré varios días sin noticias del exterior, aún teniendo que trabajar y ¿alegrarme? de la futura ayuda a la construcción… o a los bancos, por favor.

Próximamente, las jornadas mundiales en el Vaticano para ayudar al cuerno de África con todo lo recaudado.

viernes, 26 de agosto de 2011

Hesher - Spencer Susser (2010)

Hesher, el nuevo heavy del cine? O Joseph Gordon-Levitt, un prometedor actor en plena floración? El primer largometraje de Spenser Susser, antes había utilizado su tiempo en realizar cortometrajes y cosas para tv. Es un curioso relato, colaborando el mismo en el guión, de corte independiente, pero de cabo a rabo. Una historia graciosa, dramática, correcta por momentos, siendo bien contada en otros, pero con lagunas durante su metraje, que la convierten en un producto de mitad de tabla. Pero sobre todo, “Hesher”, es y por lo que más puede uno recordarla, una película para lucirse como lo hacen Hesher (Joseph Gordon-Levitt) y T.J. (Devin Bronchu).

La película de Susser cuenta como T.J, un adolescente de 13 años y su padre, ambos destrozados por la trágica pérdida de madre/esposa, viven ahora con la abuela. Un día, de camino a la escuela, T.J se encuentra con Hesher, un veinteañero cerca de los treinta, que ha vivido muchos problemas (nos lo tenemos que creer). Hesher, entonces, asumirá  los papeles de mentor y torturador, haciendo que T.J se meta en problemas que nunca podría imaginar. Llevando al niño al límite de llegar a odiarlo, repudiarlo y maldecirlo. Pero “Hesher” se guarda una sorpresita. Nicole (Natalie Portman), habéis leído bien, es una joven dependienta de una tienda de ultramarinos que intenta llegar a fin de mes y un día, se convertirá en la heroína de T.J, al protegerle de un ataque.

Hesher y porque a él le sale de todo lo suyo. Se instala en casa de T.J. revolucionando la fantasmal casa de este y la familia que le queda. Y sorprendentemente, nadie dice nada, salvo preguntar quién es. Misteriosamente, no sabemos bien quien es este Hesher, de donde viene y por qué se comporta así. Susser no quiere, o no se ha molestado en darnos ese gusto, que más que gusto, es necesidad para poder saborear mejor la película y lo único que consigue, es que nazcan enanitos a su alrededor. Y no estamos ante ningún ejercicio de oneirismo donde tengamos que rompernos la cabeza. No, es posiblemente la inexperiencia que ha hecho que nos tengamos que conformar con un producto indie que bien tiene sus momentos irrisorios y surrealistas, como dramáticos, pero también sin fuste alguno.


Hesher” no desagrada, ni enamora (pero a mi me ha gustado). Sólo - e importante- te saca una buenas risas (la secuencia de la piscina, no tiene precio) y entretiene un rato de tu vida. “Hesher” tiene dos papelazos increíbles que bien he remarcado arriba. Y termina de la manera más surrealista e incomprensible posible, para hacerte echar las manos a la cabeza, que te rompas la caja torácica escuchando las últimas palabras de Levitt y sigas incrédulo al paseo final.

En “Hesher” tendremos segundos para disfrutar de una banda sonora muy rockera o  heavy, como prefiráis. Puesto que Metallica (sólo tenéis que fijaros en el cartel) y Motorhead son el eje central de la película.

jueves, 25 de agosto de 2011

Persépolis (Novela gráfica) - Marjane Satrapi

Leer "Persépolis" me ha enseñado sobre historia. De como los Árabes invadieron en el 642 Persia y con esta sola batalla, conquistar el país y derrotar la dinastía de los Sasánidas. Como Persia pasó a llamarse Irán y como Sha consiguió dominar absolutamente todo.

Pero la lectura de "Persépolis" ha hecho más grande mi pasión por la novelas gráficas. Lean si no lo han hecho, "Maus" de Art Spiegelman. Ora imprescindible, culto donde los haya. Podreís entender lo que os digo entonces, si decidís adentraros en el holocausto nazi embutido en un traje de ratón. Lloraréis y disfrutaréis como nunca. Las novelas gráficas, van más allá de un simple cómic, esto, por los que puedan sentir "telele" cuando se les recomienda que se lean uno. Pero hablemos de "Persépolis" que ya puestos, recomiendo de paso su película, titulada de igual nombre y dirigida por Marjane Satrapi & Vincent Paronnaud. "Persépolis" película es una obra maestra, que para gustos habrá muchos, pero yo me sentí especialmente fascinado por su animación (muy simple, pero muy eficaz), color (negro), historia, narración, humor, tragedia, etc.

Trailer de Persépolis



Pero centrandonos en la novela (espero no desviarme más). Encuentro nuevamente esa sensación tan especial, tan cautivadora, tan mágica y abrumadora que posteriormente Satrapi inmortalizón en imágenes en movimientos. La novela cosnta de cuatro partes muy bien diferenciadas. Cuatro momentos de la vida de Marjane: desde bien jovencita en un Teherán metido de lleno en una Revolución que duraría ocho años hasta su último viaje y la libertad como regalo final.

En la novela Marjane nos contará como desde muy chica se interesa por la historia de su país. Veremos una niña que va por delante de los demás, con muchas ganas de crecer en conocimientos e intentar matar los remordimientos que parece que acabarán con su país. Pero Marjane se hará grande y con ella, su inteligencia y ganas de no quedarse estancada. Viajará, conocerá, vivirá y sufrirá.



Marjane narra su vida, la vida de los iraníes y la de su país destrozado por el Islam de manera incuestionable. Satrapi nos abrirá los ojos con una absoluta maestría, mucho humor, momentos amargos, inteligencia y tesón con cada uno de sus dibujos y diálogos. A veces, la sencillez, la verdad y la fria pasión de contar historias tan bárbaras, son el mejor ejemplo para ver lo caliente que está este mundo.

La imaginación de Marjane va más allá y si tu mente tiene facilidad para crear, verás como lo vas a pasar.

Fragmentos de Persépolis

1. - El sistema educativo, así como el temario de los libros escolares y universitarios son decadentes. Debemos revisar todo eso para que nuestros jóvenes no se alejen del camino del Islam. Por eso cerraremos las universidades durante un tiempo limtiado. Es mejor no ener estudiantes que educar a futuros imperialistas. 

2.- Morir como mártir es inyectar sangre en las venas de la sociedad. 


3. - Observé a mi abuelamientras se desnudaba. Todas las mañanas recogía jazmines y se los ponía en el sujetador, para oler bien. Cuando se desabrochaba la blusa, se veían caer las flores de sus senos. Era un espectáculo.

4. - Es verdad lo que dicen de los iraníes. No tienen ninguna educación.
También es cierto lo que dicen de vosotras. ¡Todas erais prostitutas antes de haceros monjas!

Toda libertad tiene un precio  (en los libros de historia no caben unos ojos abiertos en la oscuridad, un cielo limitado por las...)

miércoles, 24 de agosto de 2011

The Capuchino Coffee (introducción)

Probablemente, si fuera una persona adinerada, seguiría allí, de donde hace tres años tuve que volverme después de siete días de vacaciones y con la inestimable compañía de McMardigan & McNaughton a mi lado. ¿Qué nos impulsó a irnos? ¿Cómo pudimos irnos? ¿Por qué nos fuimos?, pero sobre todo, ¿Por qué volvimos? En Alicante estabamos sedados, haciendo las primeras pruebas de luz con la videocamara unos, mientras el otro, no paraba de zampar dulces de las cafeterías. Fue la banda sonora de la ida la que nos dejó sin palabras, ni tensión cerebral.


o fue el aviso de "abrochense los cinturones" cuando empezamos a ver Long Island y si, es larga y grande rematá. Una hora de cinturón abrochado. ¿Qué me ahogaba más?, el cinturón, la opresión del melocotonazo, la ganas de llegar (sorpresa con las mismas que pisé tierra). ¿Qué ardía en nuestras almas?, que no dejamos un segundo escapar. Nada más llegar, zasssssss.


Quizás fue el viaje de contrastes y su posterior comida en uno de los mejores sitios para comer pasta de todo New York. Porque de alturas si os hablo, posiblemente os den vértigo. Aquella tarde en Little Italy, una pizza enorme para cada uno, la posterior tormenta, pero el anterior The Capuchino Coffee que nos dejó calmados como cuando amaina la tempestad.


Pero si que es cierto, que los kilos que gané, no fueron de comer donde yo me sé (y esas ostras y almejas que ni la olor pudimos ver),



pero si de Hamburguesas tan grandes como imaginara, con patatas por doquier y una larga caminata después.


Es posible que si nos hubieramos quedado, hambre no hubieramos pasado. Es posible también, que si nos hubieramos manhattarizado, nada de esto os hubiera brevemente contado.

De vuelta nuestros dulces oídos se deleitaron con lo siguiente


No sé cuando volveré, si sólo o con quien, pero si sé, que volveré...

sábado, 20 de agosto de 2011

Flores de verano - Tamiki Hara

 Sobre Tamiki Hara

Tamiki Hara nació en Hiroshima en noviembre de 1905. Hijo de una familia numerosa, de posición acomodada, se interesó desde muy joven por las letras. Se licenció en Literatura Inglesa en la prestigiosa Universidad de Keio, donde empezó a escribir poesía, muy influenciado por autores como Sasei Murou y Paul Verlaine.

De personalidad sensible y tímida, aunque dado al dandismo y a frecuentar casas de prostitutas, se comprometió políticamente con los movimientos de izquierda. Abandonaría toda militancia política a principios de los años treinta, tras dar en varias ocasiones con sus huesos en la cárcel. Se casó en 1933, un año después de una tentativa fallida de suicidio.

Consagrado a escribir poesía y nouvelles, se trasladó a Funabashi para dar clases de inglés. Su mujer murió de tuberculosis en 1944, tras un largo período de enfermedad. Un año más tarde decidió volver a Hiroshima, justo para vivir en primera persona la explosión de la bomba atómica en casa de sus padres, y sobrevivir a ella. "Flores de verano" (Natsu no Hana), su obra más conocida, galardonada con el Premio Takitaro Minakami, fue escrita en el mes de agosto de 1946, pero no fue publicada hasta junio de 1947. Tamiki Hara cerraría su famoso ciclo dedicado a la bomba de Hiroshima con "De las ruinas" (Haykyou Kara, 1947) y "Preludio a la aniquilación" (Kaimetsu no joukyou, 1949).

Tamiki Hara escribió gran cantidad de poemas sobre el mismo tema, por los que se hizo tremendamente célebre en Japón. Su obra final, El país que mi corazón desea (Shingan no Kuni, 1951), puede considerarse su testamento literario, así como su nota de suicidio. Era el 13 de marzo de 1951, diez meses después del inicio de la guerra de Corea. Sus amigos sufragaron la construcción de un monumento junto al lugar donde se alzaba originariamente la ciudadela de Hiroshima, pero pronto el memorial tuvo que ser trasladado de sitio, puesto que la gente se dedicaba a jugar al tiro al blanco con él, lo que hizo que resultara dañado en varias ocasiones.

Actualmente se encuentra junto al genbaku Dom, la cúpula conmemorativa del lanzamiento de la primera bomba atómica.

Flores de verano


Takimi hara se hallaba en Hiroshima el día 6 de Agosto de 1945 a las ocho y quince minutos, momento en el que estalló la bomba que impondría una nueva manera de contemplar el mundo. En ese instante el autor se hallaba en una casa construida por su padre, lo suficientemente lejos del lugar de la explosión, gracias a lo cual pudo sobrevivir. Valiéndose de tres momentos narrativos diferentes, Hara narra el antes, el durante y el después de la tragedia.

Takimi Hara vivió el tiempo suficiente para escribir una de las obras más conmovedoras y profundas sobre el bombardedo atómico jamás creadas. Al cabo de los años nació en Japón un súbgenero literario llamado genbaku bungaku, la "literatura de la bomba", escrita por hibakushas, supervivientes de la bomba atómica y por otros autores que, si bien no vivieron personalmente aquella experiencia, si tuvieron un conocimiento directo de cuando sucedió. 


Los relatos titulados Flores de verano y De las ruinas se publicaron en la revista Mita Bungaku, asociada a la universidad de Keio, en Junio y Noviembre de 1947 respectivamente, mientras que Preludio a la aniquilación se publicó en Kindai Bungaku en enero de 1949. El libro apareció publicado en su conjunto por priemra vez en febrero de 1949 en la editorail Noraku, pero no fue hasta 1970 cuando lo publicó Shobunsha en el mismo orden que pueden comprar en la actualidad.

Tamiki Hara manifestó que su orden preferido para la publicación de Flores de verano es el mencionado aquí arriba. Sin embargo, en esta ocasión el libro se abre con Preludio a la aniuilación, sguido de los otros dos textos, más que nada para facilitar la comrpesión de ciertos detalles y aspectos al lector español.

Es curioso este detalle, cuando una vez terminado de leer, estudias su orden que el autor quería darle y su posible fucnionamiento de la narración. Como siempre, los escritores japoneses, escriben con otra titnta.

Flores de verano son 120 hojas de literatura abrasiva, yagante, resplandecedora, de superviviencia, de incredulidad a los ataques aéreos día tras día, noche tras noche. Esta novela atómica, crea en tu mente un estado de alerta, como el que se creó en la vidad de los ciudadanos de Hiroshima. Shozo, Tamiki Hara en la novela, cuenta, describe, fotografía detalladamente para su mente, ojos, libro y nosotros los lectores. Unos momentos imposibles de olvidar, de apaciguar, de esconder o, al menos, dejar de alguna manera posible de lado y con sus posibles consecuencias.

Detallista hasta el punto de sufrir tu mismo aquel resplandor del 6 de Agosto de 1945. Momento, en el que tu mismo quieres dejar de leer y salir corriendo a refugiarte de lo que un principio sería "una bomba más". Convirtiéndote en un japonés más y con la suerte, de haber sobrevivido al acto terrorista humano, más inhumano de la historia.

Te verás rio arriba y rio abajo, intentando escapar de las llamas y de ayudar a la vez, a montones de personas irreconocibles, llorando, gritando: "agua por favor, agua por favor". Quedándote petrificado como muchas de las victimas que en el momento del estallido, pillaron en la calle. Calcinados unos y tiesos otros por el impacto. Caras hinchadas, la piel arrancada, heridas grandes como los propios cuerpos, cenizas y un aire en el ambiente, irrespirable, inconcebible y fulminante.

Flores de verano es diferente. Flores de verano es resplandeciente.

Fragmentos de Flores de verano

1.- Cuando salí y me acerqué a comprar flores fue con la intención de visitar la tumba de mi mujer. En el boslsillo llevaba un puñado de varas de incienso que había cogido en el butsudán. El 15 de Agosto sería el hatsu-bon , el primer Día de Difuntos desde su muerte, pero yo no tenía claro que mi ciudad natal pudiera serguir indemne hasta entonces. Era uno de eso días en que desde amanece hay cortes de luz. Ningún otro transeúnte llevaba flores por la calle a esas horas de la mañana. No conocía el nombre exacto de las mías, pero sus diminutos pétalos amarillos exhalaban un agradable olor a campo, muy propio de las flores de verano.

Rocié con agua la lápida, expuesta a un sol abrasador; dividí las flores en dos ramilletes y las coloqué en lso recipientes que flanqueaban la tumba. Cuando terminé, la lápida tenía un aspecto aseado, casi como si la hubiera purificado... Durante aquel día y el siguiente, de mi bolsillo siguió emanando aquel olor a incienso. Fue al tercer día cuando cayó la bomba.


2. - Cuando el macabrofuego se hubo extinguido, no quedaron  a la vista más que los esqueletos de lso edificios circundantes. Fue entonces cuando me di cuenta de que, corriente abajo, en el cielo, más o menos sobre el centro del río, se movía una capa de aire absolutamente translúcida que se acercaba, trémula, hacia nosotros. <>, pensé. En ese mismo instante un viento huracanado comenzó a azotar nuestras cabezas. Los árboles se agitaban, estremecidos. Por encima de mí volaban ramas enteras arrancadas de cuajo, que se alejaban por los aiers. En su danza enloquecida, en medio de aquella vorágine, caían en picado como flechas. No recuerdo con claridad cuál era el color exacto del cielo. Pero puede que estuvieramos atrapados en el terrible y lúgubre halo de luz vredosa y mortecina que representa el infierno en lso cuadros budistas medievales.

3. - El carro se dirigió hacia Kokutaiji. Al cruzar el puente de Sumiyoshi hacia Koi, se nos ofreció una visión panorámica de las ruinas. Bajo el sol cegador, en la plateada desolación que iluminaban sus rayos, había caminos, ríos, puentes y también había cadáveres abotargados y enrojecidos dispersos hasta donde alcanzaba la vista. Era, sin duda, un nuevo infierno, planificado con precisión y destreza. Allí todo lo humano había sido exterminado, como si las expresiones de los rostros de lso cadáveres hubieran sido sustituidas por un único molde fabricado en serie. Sus extremidades eran presa de una especie de ritmo diabólico: el rigor mortis parecía haberlos atrapado en el último estertor de su agonía. Los cables eléctricos, caídos y enmarañados, y los incontables cascotes diseminados por doquier propiciaban una atmósfera de angustia y crispación, de caos en medio de la nada.

1984 - George Orwell

Sobre George Orwell

Nació el 25 de junio de 1903 en Motihari, India, donde su padre era un funcionario responsable del comercio británico del opio, se trasladó a muy corta edad con su madre y sus hermanas a Inglaterra. Cursó estudios en el Eton College de Inglaterra gracias a una beca. Prestó servicios en la Policía Imperial India destinado en Birmania, (1922-1927). Enfermo y luchando por abrirse camino como escritor, sufrió durante varios años la pobreza, primero en París y más tarde en Londres. Fruto de esta situación es su primer libro Sin blanca en París y Londres (1933), donde narra las difíciles condiciones de vida de las gentes sin hogar. Días en Birmania (1934), es una critica inmisericorde contra el imperialismo, y en cierta medida, una obra autobiográfica. Su siguiente obra, La hija del Reverendo (1935), es la historia de una solterona que encuentra su sitio viviendo entre los campesinos. En 1936 fue uno de los voluntarios que lucharon en el ejército republicano durante la Guerra Civil española (1936-1939). Describió su experiencia bélica en Homenaje a Cataluña (1938), uno de los relatos más conmovedores escritos sobre esta guerra. El camino a Wigan Pier (1937), escrita en esta misma época, es una crónica sobre la vida de los mineros sin trabajo en el norte de Inglaterra. Su condena de la sociedad totalitaria queda también plasmada en una fábula de carácter alegórico, Rebelión en la granja (1945), basada en la traición de Stalin a la Revolución Rusa, así como en la novela 1984 (1949). Esta última ofrece una descripción aterradora de la vida bajo la vigilancia constante del "Gran Hermano". Otros de sus escritos son, la novela Que vuele la aspidistra (1936) y Disparando al elefante y otros ensayos (1950) y Así fueron las alegrías (1953) En 1968 se publicaron en cuatro volúmenes sus Ensayos Completos: Periodismo y Cartas. Falleció el 21 de enero de 1950 de tuberculosis.

1984

Sitúa su acción en un Estado totalitario (¿Os suena esto de algo?). Como explica O'Brien, el astuto y misterioso miembro de la dirección del partido dominante, el poder es el valor absoluto y único: para conquistarlo no hay nada en el mundo que no deba ser sacrificado y, una vez alcanzado, nada queda de importante en al vida a no ser la voluntad de conservarlo a cualquier precio. La vigilancia despiadad de este Sueprestado ha llegado a apoderarse de la vida y la conciencia de sus súbditos, interviniendo incluso y sobre todo en las esferas más íntimas de los sentimientos humanos. Todo está controlado por la sombría y omnipresente figura del Gran Hermano, el jefe que todo lo ve, todo lo escucha y todo lo dispone. Winston Smith, el protagonista, aparece inicialmente como símbolo de la rebelión contra este poder mostruoso, pero confomre el relato avanza, está cada vez más cazado por este engranaje, omnipresetne y cruel.

Este año en el que nos encontramos, 2011, podría ser el momento perfecto para que todos leyesen esta sobrecogedora historia de Winston  y Julia, principalmente, pero la de muchos, miles de personas más que deben por imposición o la muerte como resultado, de una vida donde tu no sabes, tu no conoces, tu no hables y aparte de obedecer al gran partido, debes de amarlo. Una novela que prefectamente podría titularse "2011", por todo lo que dentro se cuenta y de que forma se cuenta. "1984" es un análisis brutal del poder, de sus realciones y dependencias que se crean en los infividuos.

Una novela que con el paso de las hojas y desde muy pronto, hace que te retuerzas, que encogas y armes de valor. Porque tanto los momentos más duros y crueles, como los más dulces, tiernos y cargados de experiencias imborrables que una y otra vez pasan por tu cabeza. Como el riachuelo por la cabeza de Winston. Son narrados de manera impecable, sútil e impactante. Es asombroso el estilo de Orwell, su visión de un futuro amargo, que hoy lo estamos comprobando: historias de amor casi imposibles y bellas, partidos a los que prácticamente, hay que arrodillarse para que te den un minuto de paz y bienestar, guerras, hambre, pobreza y el poder de otros.

George Orwell probablemente, aparte de una gran mente y una estupenda mano para escribir este libro. Tuvo que tener alguna máquina del tiempo, porque me asusta (mucho) y mira que como con los muertos últimamente y estoy curado de todo, la pasmosa actualidad de su "1984". Me aterroriza que el ser humano sea el propio destructor del ser humano, de su entorno y de lo que tenga que venir. Me eriza la piel pensar, por qué no miramos hacia atrás, aprendemos un poco de historia (para no volver a cometer los mismos errores) y como cuando se reforesta cualquier bosque, plantamos un nuevo sistema desde su raíz.

Fragmentos de 1984 

1. Incluso era posible, en ciertos momentos, desviar el odio en una u otra dirección mediante un esfuerzo de voluntad. De pronto, por un esfuerzo semejante al que nos permite separar de la almohada la cabeza para huir de una pesadilla, Winston conseguía trasladar su odio a la muchacha que se encontraba detrás de él. Por su mente pasaban, como ráfagas, bellas y deslumbrantes alucinaciones. Le daría latigazos con una porra de goma hasta matarla. La ataría desnuda a un piquete y la atravesaría con flechas como a san Sebastián. La violaría y en el momento del clímax le cortaría la garganta. Sin embargo se dio cuenta mejor que antes de por qué la odiaba. La odiaba porque era joven y bonita y axesuada; porque quería irse a la cama con ella y no lo haría nunca; porque alrededor de su dulce y cimbreante cintura, que parecía pedir que la rodearan con el brazo, no había más que la odiosa banda roja, agresivo símbolo de castidad.


2. A Winston le sorprendía que lo más característico de la vida moderna no fuera su crueldad ni su inseguridad, sino sencillamente su vaciedad, su absoluta falta de contenido.


3. -Es que el mismo mundo no es más que una pizca de polvo. Y el hombre es sólo una insignificancia. ¿Cuánto tiempo lleva existiendo? La Tierra estuvo deshabitada durante millones de años.


-¡Qué tontería! La Tierra tiene sólo nuestra edad. ¿Cómo va a ser más vieja? No existe sino lo que admite la conciencia humana.

-Pero las rocas están llenas de huesos de animales desaparecidos, mastodontes y enormes reptiles que vivieron en la Tierra muchísimo antes de que apareciera el primer hombre.

-¿Has visto alguna vez esos huesos, Winston? Claro que no. Los inventaron los biólogos del siglo XX. Nada hubo antes del hombre. Y después del hombre, si éste desapareciera definitivamente de la Tierra, nada habría tampoco. Fuera del hombre no hay nada.

Sería bueno añadir, que probablemente, si que desaparezcamos. Porque a este ritmo, el Estado español va a ser sólo polvo, como el mismo mundo que todos conocemos o en lo que muchos queremos convertinos nada más morir. Los todo poderosos deben de ser biólogos aparte de ladrones, falsantes, manipuladores e hijos de puta.

Gracias Orwell por tu novela, gracias por echarme agua fresca en la cara cuando otros no paran de quemar apabullantemente, minuto trás minuto, los sueños de la humanidad.

domingo, 14 de agosto de 2011

Muchos tipos de crisis asolan España

La crisis televisiva, a mi parecer y por mis gustos, es la más larga de este país, pero claro, esta crisis no disgusta a tantos y tantas televidentes de la geografía española. Ya que se tragan absurdas, vacías y pedantes series o programas como “Mójate” de Telecinco o el reality show de Paris Hilton en uno de esos canales de la TDT, donde la “megastar”, congrega a un montón de chicas para hacer algo parecido al Gran Hermano, pero con la finalidad de conseguir ser la gran amiga de Hilton. Una mano a la cabeza, y ninguna a la cintura, sino a la boca para aguantar los vómitos. O series, donde de forma descarada sólo se quiere mostrar a los nuevos/as o no tan nuevos/as chicos y chicas guapas de España. Series rematadamente mal escritas, dirigidas y por supuesto mal interpretadas.

Yo, que no tenía televisión hasta hace poco más de un mes, por las noches, antes de acostarme, hundo mi dedo en la tecla P del mando y también, a su vez, me hundo en unas esperanzas fraguadas. Por eso, he decidido hacer lo mejor que se puede hacer con un televisor. Poner la tve2 y ver desde que te levantas hasta que te acuestas, todo lo que en dicho canal emiten. No nombro el canal de “Historia”, porque no lo tengo, ni el “Odisea”, porque pasa lo mismo. Y la otra solución (y la que más hago), únicamente encender la cajita cuadrada para disfrutar del séptimo arte, termino por cierto, atribuido a Ricciotto Canudo, primer crítico y teórico cinematográfico. Un arte para poder referirse al cine, frente a la concepción inicial de algunos que lo entendían más como un entretenimiento, más cercano al circo o a un parque de atracciones, que a una elevada forma de expresión artística como un concierto o la lectura de un libro.

Esos grandiosos y encomiables programas donde la cultura es siempre el tema de cabecera. En “Sálvame Deluxe” hay división de opiniones en lo que respecta al arreglo entre el presentador y una de las concursantes con madre incluida de “Supervivientes”. La ganadora por otro lado, Rosa de Benito, cuñada de Ortega cano. Todo para mi, bien preparado para tener charla durante todo un año. ¿No veis que hay hilos conectores? Luego, “Teletienda” a las tantas de la noche. Pero sino compramos por el día, con bancos y cajas abiertos/as, vamos a hacerlo a las dos de la mañana… Por no hablar de “Mujeres y hombres y viceversa… y vaya tontería más inmensa”. Donde las barbas milimétricamente afeitadas y niñas “super megaguay”, quedan para ligar, perdón, para conocerse y posteriormente, para ridiculizarse o ensombrecerse.

Es cierto que los gustos son muy personales, pero de ahí, a dejarse llevar por soberanas tonterías y cosas que no tienen la mayor importancia o relevancia. Quién descarta que mi madre se apunte al programa de Cuatro, “Quien quiere casarse con mi hijo”, me ponga al lado de ella y delante de una cámara, empiece a decir, quién soy y cómo soy.
Y ella diga, no, yo lo que quiero es que mi hijo se case y me de un nieto. Quién sabe si se arreglará España y su crisis monetaria, laboral, social, etc.

Dejo de ver la caja tonta y me lanzo a los periódicos digitales. Posiblemente aquí no haya crisis y ver si por esta vertiente hay menos monerías. Repaso, veo ciento y una veces y en muchas de las webs, nombrar la prima de riesgo. Digo yo, pensé yo. Ya tenemos otro reality, pero esta vez leído y al parecer, la prima tiene que estar buena o ser guapísima, y por supuesto, el riesgo éste, un tipo famosísimo. Pero sorpresa la mía, cuando descubro que es una absoluta tiranía de nuestro propio Gobierno, la que ahora vamos a pagar.

España se hunde como el botón de mi mando. La televisión alimenta que da miedo. Los nuevos planes de estudios, nuevamente reformados, son de escándalo. El heredero de la dictadura, perdón, el Rey y su familia, gastándose todo nuestro dinero. Mi madre que le de un nieto, los indignados apaleados, cinco millones, por redondear, de parados, pero la costa Mediterránea hirviendo y camuflando la España dolida, sumergida e imposible de rescatar. El Papa que estar al venir y la de pasta que se va a desembolsar –la crisis deja de existir durante estos días- para que un Señor que no denuncia y castiga a curas, obispos, sacerdotes, etc., de abuso a menores, y para un país, que se debate entre lo aconfesional y confesional.

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