domingo, 14 de agosto de 2011

Muchos tipos de crisis asolan España

La crisis televisiva, a mi parecer y por mis gustos, es la más larga de este país, pero claro, esta crisis no disgusta a tantos y tantas televidentes de la geografía española. Ya que se tragan absurdas, vacías y pedantes series o programas como “Mójate” de Telecinco o el reality show de Paris Hilton en uno de esos canales de la TDT, donde la “megastar”, congrega a un montón de chicas para hacer algo parecido al Gran Hermano, pero con la finalidad de conseguir ser la gran amiga de Hilton. Una mano a la cabeza, y ninguna a la cintura, sino a la boca para aguantar los vómitos. O series, donde de forma descarada sólo se quiere mostrar a los nuevos/as o no tan nuevos/as chicos y chicas guapas de España. Series rematadamente mal escritas, dirigidas y por supuesto mal interpretadas.

Yo, que no tenía televisión hasta hace poco más de un mes, por las noches, antes de acostarme, hundo mi dedo en la tecla P del mando y también, a su vez, me hundo en unas esperanzas fraguadas. Por eso, he decidido hacer lo mejor que se puede hacer con un televisor. Poner la tve2 y ver desde que te levantas hasta que te acuestas, todo lo que en dicho canal emiten. No nombro el canal de “Historia”, porque no lo tengo, ni el “Odisea”, porque pasa lo mismo. Y la otra solución (y la que más hago), únicamente encender la cajita cuadrada para disfrutar del séptimo arte, termino por cierto, atribuido a Ricciotto Canudo, primer crítico y teórico cinematográfico. Un arte para poder referirse al cine, frente a la concepción inicial de algunos que lo entendían más como un entretenimiento, más cercano al circo o a un parque de atracciones, que a una elevada forma de expresión artística como un concierto o la lectura de un libro.

Esos grandiosos y encomiables programas donde la cultura es siempre el tema de cabecera. En “Sálvame Deluxe” hay división de opiniones en lo que respecta al arreglo entre el presentador y una de las concursantes con madre incluida de “Supervivientes”. La ganadora por otro lado, Rosa de Benito, cuñada de Ortega cano. Todo para mi, bien preparado para tener charla durante todo un año. ¿No veis que hay hilos conectores? Luego, “Teletienda” a las tantas de la noche. Pero sino compramos por el día, con bancos y cajas abiertos/as, vamos a hacerlo a las dos de la mañana… Por no hablar de “Mujeres y hombres y viceversa… y vaya tontería más inmensa”. Donde las barbas milimétricamente afeitadas y niñas “super megaguay”, quedan para ligar, perdón, para conocerse y posteriormente, para ridiculizarse o ensombrecerse.

Es cierto que los gustos son muy personales, pero de ahí, a dejarse llevar por soberanas tonterías y cosas que no tienen la mayor importancia o relevancia. Quién descarta que mi madre se apunte al programa de Cuatro, “Quien quiere casarse con mi hijo”, me ponga al lado de ella y delante de una cámara, empiece a decir, quién soy y cómo soy.
Y ella diga, no, yo lo que quiero es que mi hijo se case y me de un nieto. Quién sabe si se arreglará España y su crisis monetaria, laboral, social, etc.

Dejo de ver la caja tonta y me lanzo a los periódicos digitales. Posiblemente aquí no haya crisis y ver si por esta vertiente hay menos monerías. Repaso, veo ciento y una veces y en muchas de las webs, nombrar la prima de riesgo. Digo yo, pensé yo. Ya tenemos otro reality, pero esta vez leído y al parecer, la prima tiene que estar buena o ser guapísima, y por supuesto, el riesgo éste, un tipo famosísimo. Pero sorpresa la mía, cuando descubro que es una absoluta tiranía de nuestro propio Gobierno, la que ahora vamos a pagar.

España se hunde como el botón de mi mando. La televisión alimenta que da miedo. Los nuevos planes de estudios, nuevamente reformados, son de escándalo. El heredero de la dictadura, perdón, el Rey y su familia, gastándose todo nuestro dinero. Mi madre que le de un nieto, los indignados apaleados, cinco millones, por redondear, de parados, pero la costa Mediterránea hirviendo y camuflando la España dolida, sumergida e imposible de rescatar. El Papa que estar al venir y la de pasta que se va a desembolsar –la crisis deja de existir durante estos días- para que un Señor que no denuncia y castiga a curas, obispos, sacerdotes, etc., de abuso a menores, y para un país, que se debate entre lo aconfesional y confesional.

sábado, 13 de agosto de 2011

El hombre que corría entre perros

No, no se trata de una nueva película que meter en la cesta donde se encuentran otras realcionadas con el mundo animal, o que llevan como título algo referente a animales. No voy a sumarla a películas como "El hombre que susurraba a los caballos", que no he tenido el gusto de ver. Tampoco la sumaré a "Los hombre que miraban fijamente a las cabras" y por supuesto, ojala, no es ningún rollo de cinta extraviada de "El hombre y la tierra" de Félix Rodríguez de la Fuente. Me viene ahora a la cabeza, una noticia donde telecinco y "Aquí hay tomate", mancillaron la imágen del gran divulgador naturalista.Y su multa les costó. Podría ser un nuevo experimento del tándem Soderberg/Clooney que tan buenos resultados tienen dentro del indie, pero tampoco, nada de esto tiene que ver con la majadería o delírio de hoy.

"El hombre que corría entre los perros" es una historia de cuarenta y cinco minutos basada en hechos reales. De hace apenas unos minutos, de escasos segundos, incluso, puedo ver la sudor deslizandose aún por la piel y quedándose gotitas enganchadas en las puntas del cabello, como gotas que resudan de alguna roca en ciertas cavidades oscuras de la tierra. Está aún vigente la experiencia, vivencia y poco aconsejable, también depende de lo que vayas a hacer, mi aventura con mis dos perros en una mañana calurosa donde el decidir salir a correr, ha sido más bien, una clase como las de Coco de Barrio Sesámo: "<< izquierda mika, izquierda rin-tin: Venga, vamos. Ahora a la derecha, hey!!, a la derecha he dicho>>". Por cierto, corren rumores de una deseada boda por parte de muchos internautas, entre Epi y Blas. Se pone en evidencia la sexualidad de estos muñecos que enseñaron a los niños a ser amigos de cualquier persona que fuera diferente a nosotros, o a ellos. La vida, que cosas tiene.

Siguiendo con las clases y con mi carrera entre perros. Te das cuenta, una vez más, de la increíble inteligencia de estos animales, pero a veces, y sorprendentemente, de su inexplicable tontuna o comportamiento. Cómo es posible, te tiene que querer mucho, demasiado, que les adviertas mil y una veces y no hacen o adviertes en ellos el más mínimo síntoma de caso. Eran las ocho de la mañana, tenían ganas de empezar el día con carrera continua y a su vez, quedar con la lengua por los suelos. No estaban para historias y harían lo que quisieran, incluso, fastidiar al dueño. Cuando veían oportuno, se adelanteban para oler cualquier excremento, pis o por el avistamiento de alguna zorra, perdiz, liebre, etc. Si se quedaban atrás, era por los mismo neceseres. Y así, hasta el final del trayecto, hasta que el dueño ha visto por conveniente parar, dejarlos descansar, porque son testarudos como el dueño y no continuar más con la graciosa prueba que me han hecho desarrollar hoy.

Correr con animales al lado, que casi los vas pisando, te llevan resguardado eso si, como si fueras alguien importante. No es aconsejable, ya que puedes acabar más pendientes de ellos, que de tu propio propósito. Por no hablar, de hacer carrera continua, y darte el el gusto y colocarte las medallas de que no salgan de la parcela  (por tus huevos), alrededor de casa y acabar muerto mareado. Tirado en el suelo y lleno de lametazos por toda la cara y cuerpo. Pero ellos que van a saber, o si?

miércoles, 10 de agosto de 2011

El último mono - Critica y entrevista a una banda de Rock alternativo y progresivo -

Buscando pelea si hace falta, ya se encargan los Barricada con su blanco y negro. Buscando, decía, motivos para tener el cuerpo y la mente entretenida y en paz. Uno, debe salir como un cohete de Caravaca (Murcia) e irse a cualquier otro pueblo de alrededor. Mi pueblo, es la tipica localidad fantasma que serviría para cualquier director de cine que quisiera rodar escenas en calles desérticas, tanto por la mañana como por la noche... como por la tarde o cuando le plazca. Y que no piense o busque en ningún otro sitio, porque no encontrará a nadie. Ni se le ocurra pensar que la gente de mi pueblo estará volcado en alguna actividad cultural, porque esa es nuestra crisis de hace ya más de medio siglo...

Decido pues, marcharme a Bullas (Murcia) con unos amigos, a ver tocar a otros amigos, que les tenía la pista bien perdida. Estos amigos, son "El último mono" y han estado el mes de Julio de conciertos por la geografía murciana. Banda casi en su totalidad caravaqueña, practican y se divierten haciendo un sorprendente rock progresivo y alternativo y con él, conseguir adentrarse hasta hacerse un hueco, en la salvaje ola de nuevos grupos electro pop o rock bailable.

Corren tiempos difíciles para la música y la mejor idea o proyecto, es lanzarse y luchar por lo que sientes y quieres. (Si quieres hacer música, pues adelante, seguro que tendrás tu recompensa).Como lo que sentí yo, cuando mis sentidos empezaron a percibir sus notas, sus fellings, sus silencios, gritos o una calidad asombrosa que la banda desprendía. Cerré los ojos en uno de sus propios temas, "pequeño explorador", y me evadí por completo, hasta llegar a emocionarme (la culpa por pensar y soñar). Comencé a recrearme y gozar con el sonido de una canción que no había escuchado jamás. Queda claro entonces, que este grupo lo que hace lo ejecutan de manera impecable, excelente y exquisita.


Un repertorio prácticamente de ellos, salvo algún tema cumbre de la música moderna y no tanto, que nos ofrecieron durante (poco tiempo) una noche al aire libre y que pasando por alto unos fallos de energía al comienzo, que luego se conviertieron en descarga total de esa energía. El último mono demostró ser un grupo muy serio, muy convencido de sus composiciones y pretensiones. He de decirlo, técnicamente, son impresionantes. Una banda que puede dar mucho de que hablar si tienen la suerte que deben de tener. Dejando patente su marca personal y haciéndonos pasar a unos poquitos amantes del rock. Una inesperada y gratificante velada.

En su pagina web. El Último Mono. Podréis escuchar tres de sus temas, que aún siendo maquetas, suenan de lujo. Disfrutareís de unas increibles largas duraciones sin bajones, ni falta de interes que le pudiera entrar a alguien ante tantos minutos de buenas música, ya que hoy, mucha gente prefiere unas duraciones mucho más cortas.



Setlist
Despierta (EUM) (la intentamos tocar dos veces pero hubo problemas con la energía).
- Dale. (EUM)
- La huida del gamo. (EUM)
- 1994. (EUM)
- Tu y Yo (EUM)
- Sombras (EUM)
- Carry On my wayward son (Kansas)
- Alive (Pearl Jam)
- Pequeño explorador (EUM)
- Querido Ayer (EUM)
- Escucha su Voz (EUM)
- Quiero Ver (EUM)
- Under Pressure (Queen)


Entrevista

1 - Cuándo, por qué y cómo nace El último Mono?

Pues comenzamos en 1996 haciendo versiones de nuestros grupos favoritos. Al principio tocábamos canciones de Nirvana, Pearl Jam, Smashing Pumpkins, Live, Silver Chair, Foo fighters, ect. Durante esa época de los 90 fuimos introduciendo en nuestro repertorio también canciones de Metallica, Rage against the machine, Korn y otros. También empezamos a escuchar algo de Metal progresivo como Dream Theater y Symphony X. Siguiendo un poco con la historia del grupo, al llegar el 2000 tuvimos un parón debido a que estábamos geográficamente separados. Durante al menos 7 años no hicimos gran cosa, aunque manteníamos el contacto e íbamos escuchando cosas nuevas como Opeth, Pain of Salvation, Beard Fish, Spok's Beard, Sieges Even. Además redescubrimos grupos antiguos como Yes, Rush, Genesis, King Crimson, etc. También estaba cada vez más latente la idea de hacer un proyecto en serio y con canciones propias. En torno al año 2008 el azar hizo que nos reuniéramos de nuevo todos en Murcia y encontráramos un local de ensayo. Así es como empezó lo que ahora es "El Último Mono".




2 - Qué intenciones tenías en un principio?


Inicialmente nuestra obsesión era poder tocar la música de nuestros ídolos. :)


3 - ¿Cuánto tiempo lleváis y cómo os lleváis y lo lleváis?

El proyecto actual de "El Último Mono" lleva desde finales de 2008 aunque, como decía, los orígenes se remontan a 1996. De momento tenemos mucha ilusión y las cosas van saliendo como nos hemos ido proponiendo. Vamos lentos, sobre todo porque todos trabajamos, pero con paso firme.



4 - Vuestras influencias son terriblemente buenas. Podéis marcar, habiéndoos ya escuchado, un antes y un después en el rock progresivo y alternativo, murciano y nacional?

Pues no sabría que decir porque es pronto todavía para verlo venir, y si duda, hoy en día es muy difícil marcar el principio o final de nada. De momento nos conformamos con que en cada concierto que damos gustemos realmente a dos o tres personas.



5 - Vuestro estilo se aleja mucho de la gran ola que se ha decantado actualmente en Murcia y resto de España por hacer pop, electro/pop o rock con bases muy sintetizadas. Estos géneros tienen su mejor momento. Cómo veis vuestra música en el panorama musical actual?

Sí, ciertamente nos alejamos mucho de esa corriente. Nos hemos criado escuchando cosas que son bastante incompatibles con todo eso. Como dices, es cierto que ese género triunfa mucho entre la gente ahora mismo y esto deja mucho menos espacio para otros estilos, pero sabemos que hay mucha otra gente como nosotros que comparte nuestros gustos. De cualquier manera, ni siquiera algunos de nuestros grupos favoritos consiguen llenar estadios. Simplemente nos da igual todo eso. Al final cada uno tiene que saber lo que le gusta y hacerlo. Lo demás suele decidirlo el azar.


6 - Planes futuros. conciertos y grabacón de algún Ep.


A corto plazo queremos seguir dando conciertos intentando tocar cada vez en sitios más grandes. De momento nos estamos limitando locales más pequeños que nos sirven para ir rodando las canciones, sobre todo con la idea de grabar algo pronto. Esas dos o tres personas a las que les gustamos de verdad en cada concierto nos piden maquetas y las que tenemos ahora mismo las hemos grabado en plan casero y no hacen mucha justicia. Nuestra idea ahora mismo, además de los conciertos, es grabar 3 o 4 canciones en torno a Diciembre o Enero y seguir trabajando ideas que tenemos para nuevas canciones.

martes, 9 de agosto de 2011

El Mumblecore - El cine sin apenas nada -

Con motivo del estreno de ""Puzzled Love" y su participación en el Festival de San Sebastián. Me ha venido a la cabeza, perfecto para enlazar un tema con el otro, el término Mumblecore. Nombre, por cierto, que me chifla.


Trailer Puzzled Love




Puzzled Love. Se trata de una pelí­cula, protagonizada por  Marcel Borrí s y Saras Gil, que narra una historia de amor desde su inicio hasta su final durante 13 meses. Hasta aquí­ todo normal. Lo curioso es que cada uno de los meses está contado por un director distinto, todos ellos alumnos de la ESCAC, que como muchas veces, sigue siendo pionera en apostar por su alumnos a través de Escándalo Films.

El trailer tiene buena pinta, me da buen rollo. Hay esperanzas en el cine Mumblecore español. Claro que si.


¿Qué es el Mumblecore?

Tienen veintitantos, en el mejor de los casos veintimuchos, o han superado ya la barrera de los treinta; han vivido una época de prosperidad económica en la que seguían dependiendo de sus padres, responsables de financiar estudios, casa, comida, ropa… Con pocas o ninguna posibilidad de firmar un contrato laboral, algunos amigos, mucho tiempo libre y ganas de mostrar al mundo retales de vida que podrían pertenecer a su propia intimidad, empezaron a escribir historias protagonizadas por dos o tres personajes, ambientadas casi siempre en el espacio doméstico. El paso siguiente iba a ser rodarlas, pero se necesitaba para ello la colaboración de los allegados: así, novios, amantes esporádicos, amigos o familiares se convirtieron en improvisados actores a quienes se les proporcionaba alguna línea de diálogo con la esperanza de que se guiaran fundamentalmente por lo que sentían en cada momento.

La figura del hombre-orquesta, al mismo tiempo escritor, operador de cámara, director de actores y editor de sus imágenes, se iba imponiendo en algunos puntos de la geografía norteamericana como Chicago, Boston, Portland, Brooklyn… Pero fue en el festival South by Southwest, en Austin, donde por primera vez se acuñó un término que englobaría en adelante todas las propuestas nacidas bajo este signo. La culpa la tuvo un técnico de sonido que utilizó la palabra Mumblecore para hablar de la película independiente en la que acababa de participar; su trabajo no debía ser lo más destacable de la propuesta, entre diálogos prácticamente inaudibles y palabras pronunciadas entre dientes, pero las emociones afloraban de los personajes de una forma natural.


Desde entonces, Mumblecore se utiliza para definir el trabajo de toda una generación de cineastas norteamericanos que han hecho de la independencia más militante su bandera, capaces de rodar con presupuestos inverosímiles para la industria y de conseguir transmitir con sus obras una emoción que brilla por su ausencia en la mayoría de productos hollywoodienses. Son jóvenes realizadores que no muestran ningún tipo de alineación política; lo único que les interesa es llenar sus imágenes de silencios y de sus propias dudas sobre el mundo que les rodea. Sus películas son lienzos en blanco sobre los que consiguen plasmar con inteligencia su preocupación por una incomunicación creciente, la sensación de aislamiento que ésta conlleva en un mundo cada vez más ‘comunicado’ (en esto las nuevas tecnologías tienen mucho que ver), y también la dificultad de las relaciones y, cómo no, el sexo.

La primera película mumblecore fue por consenso la obra de Andrew BujalskiFunny Ha Ha” (2002), a la que siguieron los trabajos de otros realizadores como Joe Swanberg y Aaron Katz. Ellos son los máximos exponentes de un movimiento que nunca tuvo intención de serlo, pero que se caracteriza por reflexionar sobre la juventud y su condición existencial. Hace dos años, allá por el 2009, Swanberg estrenaba “Alexander The Last” en Austin, el mismo festival en el que por primera vez se oyó pronunciar el término que englobaría sus propuestas.


En nuestro país sólo hemos tenido ocasión de ver la versión mainstream del género: “Buscando un beso a medianoche”, la cinta dirigida por Alex Holdridge fue estrenada con gran éxito hace ya tres años en España. Ambientada en la ciudad de Los Angeles, narra con indiscutible encanto los infortunios de un joven que se siente fracasado y solo en la víspera de año nuevo. La cámara sigue los pasos del protagonista durante veinticuatro horas en las que vivirá una apasionada (y fugaz) historia de amor. La cinta retrata con una exquisita fotografía en blanco y negro los rincones menos turísticos de la ciudad, centrada como está en reflejar la intimidad de sus personajes.


El crack que vive la economía mundial puede acabar con este cine fresco, ávido de aportar nuevas ideas, al que no le importa mostrar su falta de confianza en sí mismo. El Mumblecore ha hecho correr ríos de tinta en las principales publicaciones norteamericanas, muchas de las cuales señalan las nuevas formas de distribución como únicas vías de supervivencia para este tipo de producciones.

Fuente (en su mayoría): Cahiers du cinema.

Confessions - Tetsuya Nakashima (2011)

Os confieso que a los diez minutos de película, ya me estaba preguntando si el nivel de Confessions fuera a ser así, estaba ante la película del año. Estábamos ante la película indiscutible del 2011. Veinte minutos después de mi pregunta, es decir, a la media hora del comienzo del trabajo de Tetsuya Nakashima. Yo estaba sin respiración, alucinado, con una concentración máxima, ese ahogo sufrido ante tal espectáculo, me había dejado una sonrisa más grande que la del malvado Joker. Hablé sólo (como los locos) por momentos. En serio, no daba crédito a una introducción de treinta minutos (¿dónde se ha visto eso?), tan intensos, sobresalientes en cada uno de los campos en los que se debe de dividir una película. No esperaba ser sorprendido de esta manera, pillado en calzoncillos totalmente. Estaba perplejo y feliz.

Nakashima se emplea a fondo y nos desmenuza un enorme pez, como si se tratara del mejor pescatero de todo Japón. Todo en mil trocitos, saneados, arreglados y puestos para nuestro apetitoso paladar que no dejará de degustar una impecable narración y una sublime dirección. Por no hablar de la banda sonora, mis queridos Boris y donde también podemos oir Radiohead, o de las majestuosas interpretaciones. En fin, no quiero repetirme diciendo que la película es casi perfecta por donde la metas al reproductor (suerte quien la haya visto en pantalla grande). Por demostrarnos una vez más, que el cine de Oriente es la mejor opción para disfrutar con el séptimo arte actualmente y salvando algunas producciones estadounidenses y de otros países. Os hablo de un nivel descomunal cuando nos referimos a Japón, Corea y Hong-Kong, por nombrar tres países.


¿Y de que va Confessions? Pues va del último día de clase en un instituto cualquiera de Japón. Donde una profesora se despide de sus alumnos y, además de anunciarles que deja la escuela, les confesará que su hija de cuatro años que, aparentemente, murió ahogada en la piscina de la escuela, fue en realidad asesinada por dos estudiantes de esa misma clase. También les hace saber que ya ha puesto en marcha su venganza contra ellos.

Y ya no encontramos nuevamente con otra historia de venganza, de odio y (esta vez con una sorprendente y fría tranquilidad) con ganas de ver a los asesinos, en el camino de la redención. Sabiendo en este caso la profesora, que sus alumnos son menores de edad y que en Japón hasta los catorce, estarán exentos de cualquier crimen. Pero no es problema para Moriguchi (la profesora), ni para nosotros que estamos abducidos. Moriguchi ha planeado el plan perfecto, ha ideado la venganza inmejorable que sorprenderá, incluso, al propio espectador.


Al finalizar lo que podríamos titular, “la introducción destroza corazones”. Comenzará entonces el proceso, la continuación, el desarrollo de la película y a falta de su epílogo. La degustación lenta y sabrosa de un cine mayúsculo, expuesto con flashbacks, cámaras lentas, sangre y violencia, diálogos perfectos, una música opresiva, ya que es acompañada de secuencias amargas de pasar (aunque lo paladeemos con ansias y le saquemos sabor, incluso). Y con todo esto y metido con una maestría insuperable entre el guión, el testimonio de tres de los protagonistas ante este suceso y que sirve de lanzadera para llevarnos hasta su final. Donde Moriguchi nos pondrá a cada uno en su sitio. Nos dejará helados y sin posibilidad de volver atrás o boquiabiertos derramando baba sin parar.

Tetsuya Nakashima puede morir en paz o hacer lo que le venga en gana, porque su Confession(s), nos vale para todos. Nakashima ha conseguido levantarte la piel, meterse en tu cerebro, experimentar con él y enseñarte el lado más oscuro del humano. Hemos sido testigos equitativamente, del amor y odio hacia las personas.

Trailer


domingo, 7 de agosto de 2011

Templario - Jonathan English (2011)


Mis andaduras por el mundo medieval no suelen ser buenas aventuras, no son lo apetecibles que se supone que deberían de ser, y sabiendo de su: suciedad, hambruna, pobreza, enfermedades y batallas. Quitando que estos elementos podrían echar para atrás en un principio, no son ellos, lo que realmente me desagrada del Medievo, cinematográficamente hablando.

Todas esas vidas bárbaras, llevadas hasta el límite siempre, hacen de aquella época, momentos duros que vivir y sobrevivir.

Recuerdo cuando vi por primera vez “Braveheart”, donde la vi y con quien la vi. Por entonces y en ese concreto momento, no me gustó el trabajo de Mel Gibson, ni delante, ni detrás de la cámara. Como argumento incluido y todo lo que a ella se refiere y conforma la película. Aquél día uno de estos dos colegas, me dijo que era la mejor película que había visto en su vida y eso se mantendría durante muchos años. A mí, aún no me llenaba el cine, no buscaba lo que busco ahora en este arte, no me interesaba nada más que para entretenerme (que a veces es para lo que lo buscas) y no tenía ni idea de lo que era una secuencia, un plano,  una dirección mejor o peor hecha, o un guión bien escrito (por favor). Todo me era más bien indiferente, sólo valía o conocía, el me ha gustado mucho, o, no me ha gustado nada.


Hay algo en este tipo de cine (no termina de llenarme, de llamar la atención hacia mí), que ni con “Ironclad”, título oficial de “Templario” (traducción española), donde han querido manchar nuestros ojos con litros de sangre y mutilaciones, principalmente, para hacernos centrar en esto y olvidar lo principal, su argumento. Puesto que puede estar mejor o peor rodada, o, mejor o peor interpretada, pero si está mal escrita, ni Medievo, ni sangre, ni pijos. Y venir a contarnos como la Inglaterra de principios del siglo XIII. Un 15 de junio de 1215 en concreto y, tras una dura negociación, el Rey Juan de Inglaterra, se ve obligado a firmar ciertas peticiones de los señores feudales que pretenden poner límites al uso despótico del poder por parte del Rey. El documento resultante es la Carta Magna. Un hecho insólito para un rey medieval, que veía cómo aquellos a quienes gobernaba y que debían serle fieles, le arrancaban sus prerrogativas reales. Sin embargo, cuando hubo reunido un fuerte ejército, el rey Juan se negó a cumplir el acuerdo y se dispuso a eliminar a todos los que habían firmado la Carta Magna, poniendo a Inglaterra al borde de una guerra civil: la Primera Guerra de los Barones (1215-1217). Juan decidió castigar a aquellos que lo humillaron, entre ellos un grupo de caballeros templarios atrincherados en el castillo de Rochester, que lucharán para resistir el asedio de las tropas reales. Para acabar todo en una disentería del Rey Juan, como con nuestra muerte por aburrimiento, desesperación o indiferencia.


En “Templario” y debiendo matizar o dejando un grave error de esta historia (la de English y sus tropas danesas) a un lado. Decir que es narrativamente malo su metraje. Dos horas de situaciones vacías, inexplicablemente absurdas y muy cogidas con las puntas de los dedos. Ni esas bestias luchas donde las clavículas partidas en dos, son o es la imagen emblema, o la orgía de hostias, espadazos, aplastamientos de cabeza y demás barbaridades (que conste que disfruté). Pueden intentar hacernos sentir bien. No basta con esto. Que para más defecto, el reparto casi en su totalidad, es más bien nefasto. 

Únicamente vale recordar su música, paisajes, algunas puestas en escena. Ya que ni las épicas luchas se han sabido filmar adecuadamente para mayor disfrute y poco más. Comentarios ridículos, expresiones tontas, situaciones sinrazón alguna y un protagonista (el más duro de todos, se entiende) que en los dos momentos clave de la película, está desaparecido. Increíble.

Trailer 


La canción perfecta

Es posible que exista la canción perfecta? Esa composición que desde su primer acorde o sonido, te remueva las tripas, te caliente o hiele la mente (según el melómano) para que tu mismo viajes a través del tiempo, o, simplemente, te quedes conmocionado. Existen esas letras, samplers, guitarrazos, sonidos de bajo, percusión o voces que hagan nacer flores en tu cabeza y pasión en tus sangrientas venas.

Para un amante a la música es difícil y más, después de estar metido mucho tiempo entre altavoces. Nombrar o decantarse por una o cinco canciones que le parezcan perfectas. Que le haga o hagan sentir diferente, que se pueda evadir de todo. Que encuentre el climax total cuando la canción esté finalizando. Pero escuchando y escuchando, y nuevamente, escuchando y escuchando. Me viene a la cabeza una, que probablemente no sea la mejor del grupo (yo pienso que casi lo es o lo es) o la más amada para sus seguidores. A mi, personalmente, me parece una absoluta joya.

Dulce, suave, capaz de sosegar la vida de uno. Maravillosa y entrañable. Perfecta, vamos. Todo en su sitio y en su momento justo.


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